PANORAMA INTERNACIONAL

El aborto y la polarización cultural en los Estados Unidos

Lunes 27 de julio de 2009

La polarización de los Estados Unidos en torno de temas morales es un hecho, como lo demostró la masiva participación de 300 mil personas -en su gran mayoría jóvenes- en la "Marcha por la Vida" realizada en enero pasado en Washington: fue la más concurrida desde el inicio de esas marchas anuales, en las cuales la presencia católica es predominante.

Escandalosa distinción católica a presidente abortista

Otro episodio reciente de esta denominada guerra cultural -que es en realidad un enfrentamiento moral y religioso-, nos revela su dimensión y profundidad: fue la masiva reacción del público al doctorado Honoris Causa otorgado al presidente norteamericano Barack Hussein Obama por la Universidad de Notre Dame -una de las más antiguas (1842) y prestigiosas universidades católicas de Estados Unidos- el pasado 17 de mayo.

Siendo Obama un político notoriamente abortista, tal distinción, concedida por una gran institución católica, resulta simplemente escandalosa. Así lo entendieron cientos de miles de católicos norteamericanos, que de diversas maneras hicieron llegar sus protestas al rector de la Universidad, P. John Jenkins CSC, solicitándole revocar la invitación. Entre ellos se destacan nada menos que 83 obispos -incluyendo varios cardenales y arzobispos-, y diez sacerdotes de la Congregación de la Santa Cruz, a la que pertenece la Universidad, todos los cuales condenaron el acto en términos inusualmente severos. Por ejemplo el Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica de la Santa Sede, Mons. Raymond Burke, calificó la invitación como "gravísimo escándalo", señalando que "las instituciones católicas no pueden ofrecer ninguna tribuna, ni mucho menos honores, a quienes enseñan y actúan públicamente contra la ley moral". Pero el P. Jenkins no volvió atrás, escudándose en una caprichosa distinción entre Obama presidente y Obama político, que sólo sirvió para atraerle más críticas.

Vox populi, vox Dei: La masiva reacción católica

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Pintoresca protesta contra la invitación a Obama a la Universidad de Notre Dame: "Padre Jenkins, invitaría usted a Hitler a hablar después que mató a los judíos?

Finalmente, el día de la ceremonia, miles de manifestantes pro vida venidos de todo el país se apostaron a lo largo de los 8 kms. de la carretera que une el aeropuerto de South Bend, en Indiana, a la Universidad, así como en las calles que la circundan, para expresar su protesta ostentando fajas y pancartas alusivas al genocidio abortista. Camiones exibiendo grandes outdoors con mensajes pro vida circulaban constantemente por la misma carretera, mientras una avioneta sobrevolava la zona desplegando una enorme faja con similar contenido.

Por invitación de "ND Response" -coalición de 11 grupos estudiantiles de la Universidad-, una delegación de la TFP norteamericana se hizo presente con sus símbolos característicos y portando una réplica de la famosa Imagen Peregrina Internacional de Nuestra Señora de Fátima, que en 1972 lloró milagrosamente en Nueva Orleans. Una gran faja señalaba la razón de su presencia: "Fieles católicos ofrecen reparación a Nuestra Señora por este escándalo". Ubicados junto a los portones de la Universidad, rezaron el rosario acompañados por estudiantes y público, y distribuyeron a los asistentes un folleto bajo el título "¿Por qué llora Nuestra Señora?", alusivo a la milagrosa lacrimación de dicha Imagen Peregrina, ocurrida en 1972 en Nueva Orleans.

Actitudes ejemplares de autoridades y estudiantes

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Ausencias ejemplares: el Obispo Mons. John d’Arcy, la Dra. Mary Ann Gendon y cientos de graduados rehusaron participar de la escandalosa distición de la Universidad de Notre Dame al presidente abortista.

El obispo local, Mons. John d’Arcy, debía participar de la ceremonia. Pero rehusó asistir -hecho sin precedentes en la historia de la Universidad- dando como razón que el presidente Obama, "mientras reivindica que hay que separar la política de la ciencia, de hecho ha separado la ciencia de la ética, y ha conducido al gobierno norteamericano, por primera vez en su historia, a apoyar la destrucción directa de vida humana inocente". Otra gran ausencia fue la de la ex Embajadora de Estados Unidos ante la Santa Sede y actual Presidenta de la Pontificia Academia para las Ciencias Sociales, Mary Ann Glendon. Ese día, la Universidad le otorgaría la honrosa medalla Laetare. Pero también rehusó el honor, como expresión de su rechazo a la distinción a Obama, señalando que la misma infringe una precisa determinación de la Conferencia Episcopal de 2004, por la cual las instituciones educativas católicas no pueden conferir honores a personalidades cuyas ideas y conducta atenten contra principios morales de la Iglesia.

También un valiente y numeroso grupo de graduandos rehusó participar de la solemnidad. Ellos organizaron, a la misma hora, una ceremonia alternativa en un auditorio de la universidad que reunió a cerca de 3 mil personas, en la cual el propio Monseñor d’Arcy fue uno de los oradores. A su llegada, los estudiantes fueron saludados con nutridos aplausos y músicas festivas ejecutadas por jóvenes gaiteros y percusionistas de la fanfarria de la TFP.

El síntoma más sensible del malestar causado por la distinción a Obama, es que más de 1400 ex alumnos y donantes de Notre Dame han decidido cancelar sus contribuciones a la misma mientras permanezcan las actuales autoridades, a las que acusan de estar promoviendo la pérdida de la identidad católica de la Universidad. Con ello Notre Dame pierde ingresos por al menos 14 millones de dólares [1].

Sana polarización hace decaer el abortismo

El episodio permite medir bien la polarización ideológica que la reacción a la revolución cultural anticristiana está produciendo en los Estados Unidos. Este fenómeno hace que los abortistas pierdan terreno inexorablemente, pues a medida que crece la discusión sobre el aborto, más norteamericanos abren por fin los ojos a una realidad que por irreflexión y superficialidad sólo veían a medias: que el aborto significa asesinar a un ser humano inocente e indefenso, y por tanto no puede ser materia de libre elección.

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Frente a los portones de la Universidad de Notre Dame, la TFP reza el Rosario en desagravio por el escándalo

Así, una encuesta de Gallup realizada en mayo reveló que por primera vez desde que realizan sondeos de opinión sobre el tema, los anti-abortistas han pasado a ser mayoría en los EE. UU. A la pregunta "En el tema del aborto ¿Ud. se consideraría pro libre elección o pro vida?", el 51% respondió pro vida, y el 42% pro libre elección. La posición pro vida subió 7% con relación al año pasado, mientras que la posición liberal bajó 8%. Estas cifras son confirmadas por al menos otras cuatro encuestas, realizadas el mismo mes, a cargo de Fox News, Rasmussen Report, Pew Poll y AUL Poll [2]. Otros hechos confirman esta tendencia (ver recuadro).

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Gallup confirma: los norteamericanos opuestos al aborto ya son mayoría

Sin duda, mucho de este vuelco de opinión se debe a la meritoria y perseverante actuación de las entidades pro vida en las últimas décadas, entre las cuales figura, en primera fila, la TFP norteamericana. Y esta tendencia es irreversible, pues caracteriza un rumbo de opinión que ya se observa en muchos otros países, incluso en el Perú.

De mantenerse esta tendencia en Occidente, la inicua ley de aborto vigente en los Estados Unidos desde 1973 podrá tener sus sus días contados; mientras que los intentos de despenalizar la matanza de los inocentes en otros países (por ejemplo bajo pretextos "terapéuticos", como en el Perú) sólo podrán llevarse a cabo de manera encubierta, mediante maniobras judiciales o legislativas siempre realizadas a espaldas de la opinión pública. Pero si los católicos sabemos mantenernos vigilantes, bastarán oportunas denuncias para echar esos intentos por tierra.

Notas

[1] FOXNews.com, 17-05-2009.

[2] Ver detalles en http://www.operationrescue.org

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