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LA PASIÓN DE CRISTO SE RENUEVA EN SU IGLESIA

Apoyo a nuestros hermanos católicos perseguidos en China

Miércoles 4 de abril de 2018

Como es sabido, el gobierno comunista chino solo permite un culto "católico" controlado por él y separado de Roma. La Curia Romana está desarrollando iniciativas de distensión con el gobierno, aparentemente en pro de todos los fieles. Sin embargo, el Cardenal Joseph Zen, obispo emérito de Hong Kong, viene lamentado públicamente que esta política romana está tomando un cariz incomprensible, llevando a los católicos a este desgarrador dilema: para obedecer a Roma, habría que romper con ella y obedecer al Partido Comunista.
En medio de esta encrucijada, el Instituto Plinio Corrêa de Oliveira (Brasil) ha enviado un mensaje de solidaridad al Cardenal Zen y, en su persona, a la "iglesia clandestina", instándoles a permanecer permanecer firmes contra el comunismo, tantas veces condenado por la Iglesia como "intrínsecamente perverso".
Tradición y Acción por un Perú mayor se adhiere a este comunicado e invita a sus amigos y lectores a suscribirlo. El siguiente es el texto completo de la carta.

Emmo. Sr. Cardenal
Joseph Zen Ze-kiun

Eminencia Reverendísima:

El Instituto Plinio Corrêa de Oliveira, asociación cívica continuadora de la obra del insigne profesor cuyo nombre ostenta, y asociaciones autónomas y hermanadas en los cinco continentes, se dedican a defender los valores fundamentales de la Civilización Cristiana. Sus directores, miembros y simpatizantes son católicos apostólicos romanos que combaten las embestidas del comunismo y del socialismo.

La heroica Resistencia de la Iglesia Clandestina, fiel a Roma

La posición fundamentalmente anticomunista que resulta de las convicciones católicas de los miembros de nuestras organizaciones se vio fortalecida por la heroica resistencia de la “Iglesia clandestina” china fiel a Roma. Sus obispos, sacerdotes y millones de católicos rehúsan someterse a la así llamada Iglesia Patriótica, cismática con relación a Roma y enteramente sumisa al poder central de Pequín.

¡“Bienaventurados los que son perseguidos por amor a la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos”! (Mat. 5, 10); “si el mundo os odia, sabed que me odió a mí antes que a vosotros. Si fueseis del mundo, el mundo os amaría como siendo suyos. Como, empero, no sois del mundo, sino que del mundo os elegí, por eso el mundo os odia” (Ju. 15, 18-19).

Misa clandestina en China

En 1974, Declaración de Resistencia de Plinio Corrêa de Oliveira

Esas divinas palabras de Nuestro Señor Jesucristo expresan nuestra admiración a la única Iglesia Católica en la China, hoy bajo la bota comunista, y que tiene en V. Eminencia un egregio miembro y portavoz.

Plinio Correa de Oliveira, fundador de la TFP brasileña e inspirador de asociaciones congéneres en los cinco continentes

Vemos en esos católicos perseguidos otros tantos hermanos en la Fe a quienes fue dirigida la Declaración de Resistencia, publicada en 1974 por el eminente líder católico brasileño Prof. Plinio Corrêa de Oliveira (1908-1995), fundador de la Sociedad Brasileña de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad, e inspirador de TFPs y entidades afines en los diversos continentes. El documento (que sigue adjunto) es intitulado La política de distensión del Vaticano con los gobiernos comunistas — Para la TFP: ¿cesar la lucha? ¿o resistir?

Como V. Eminencia podrá ver en esta Declaración datada de 1974, la diplomacia vaticana en Europa del Este y en América Latina buscaba una habilidosa política de aproximación con los regímenes comunistas, gravemente nociva para los verdaderos católicos, y que resultaría en la sumisión de la Santa Iglesia Católica a los déspotas rojos.

Simpatías hacia regímenes comunistas: perplejidad entre los Católicos

El día 7 de abril de 1974, la prensa de la mayor ciudad de América del Sur (cfr. “O Estado de São Paulo”) se hizo eco de una entrevista a Mons. Agostino Casaroli, Secretario del Consejo para Asuntos Públicos del Vaticano, aseverando que en la infeliz isla de Cuba, oprimida por el comunismo fidelcastrista, “los católicos son felices dentro del régimen socialista”. Y continuaba Mons. Casaroli: “la Iglesia Católica cubana y su guía espiritual procuran siempre no crear ningún problema al régimen socialista que gobierna la isla”.

Mons. Agostino Casaroli, ejecutor principal ejecutor de la "Ostpolitik" vaticana

Esas declaraciones del alto enviado vaticano —que coincidían con posicionamientos de otros Prelados colaboracionistas con el comunismo— provocaban sorpresas dolorosas y traumas morales para los católicos que seguían la inmutable doctrina social y económica enseñada por León XIII, Pío XI y Pío XII. Esta Ostpolitik, como quedó conocida, era fuente de perplejidades y angustias, y suscitaba en lo más íntimo de muchas almas el más punzante de los dramas. Pues, muy por encima de las cuestiones sociales y económicas, tocaban en lo que hay de más fundamental, vivo y tierno en el alma de un católico apostólico romano: su vinculación espiritual con el Vicario de Jesucristo.

La diplomacia de distensión del Vaticano con los gobiernos comunistas levantaba una duda supremamente embarazosa: ¿es lícito a los católicos no caminar en la dirección apuntada por la Santa Sede? ¿Es lícito cesar la resistencia al comunismo?

China hoy: Obispos presionados a renunciar

En este momento nos encontramos en una situación análoga, aunque aún más peligrosa, con la política vaticana en relación con la llamada "Iglesia Patriótica" sumisa a Pequín.

En efecto, causó asombro en el mundo católico la noticia de la visita de una delegación vaticana liderada por el arzobispo Claudio María Celli a China, quien, en nombre del Papa Francisco, pidió a los legítimos pastores de las diócesis de Shantou y Mindong que entregasen sus diócesis y sus rebaños a obispos ilegítimos nombrados por el gobierno comunista y en ruptura con la Santa Sede.

El Card. Zen entrega a S.S. Francisco una carta del obispo de Shantou sobre la realidad china y su perplejidad ante el pedido de que entregue su obispado a un cismático

Extraños elogios y silencios cómplices

Como aterradora y amplificada repetición de las declaraciones de Mons. Casaroli en Cuba, llegaron las palabras de Mons. Marcelo Sánchez Sorondo, Canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias y de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, conocido como cercano consejero del Santo Padre. Según el diario “La Stampa” de Turín, del día 2 de febrero, él declaró: “En este momento, los que mejor realizan la doctrina social de la Iglesia son los chinos (...) Los chinos buscan el bien común, subordinan las cosas al bien general“.

Mons. Marcelo Sánchez Sorondo, canciller de dos academias pontificias, alaba el sistema comunista chino

Después de visitar el país aplastado por una dictadura aún más inclemente que la cubana, Mons. Sánchez Sorondo, aún a la manera de Mons. Casaroli, agregó: “Encontré una China extraordinaria; lo que la gente no sabe es que el principio central chino es trabajo, trabajo, trabajo. No tienes ’villas miseria’, no tienes drogas, los jóvenes no tienen droga (...) [China] está defendiendo la dignidad de la persona (...)”.

Ni una sola palabra sobre la persecución religiosa que el comunismo inflige a nuestros hermanos en la Fe, a los obispos, sacerdotes y fieles prisioneros, ni a la violación sistemática y universal de los derechos fundamentales del hombre creado a imagen y semejanza de Dios.

Las controvertidas y falsas afirmaciones de este alto prelado vaticano van mucho más allá de las propias declaraciones de Mons. Casaroli en Cuba en el remoto 1974, y hieren mucho más la recta conciencia cristiana.

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Frente al comunismo: resistir

El drama de la actual situación de los católicos chinos es el de todos los fieles que desean perseverar delante del Leviatán comunista. Ayer como hoy, presionados por la diplomacia de la Santa Sede para que acepten un acuerdo inicuo con el régimen comunista, enfrentan un gravísimo problema de conciencia: ¿es lícito decir no a la Ostpolitik vaticana y continuar resistiendo al comunismo hasta el martirio si fuere necesario?

En la referida Declaración de Resistencia, el Prof. Plinio Corrêa de Oliveira afirmaba (sin haber recibido ninguna objeción de Paulo VI ni de sus sucesores) que para los católicos es no solamente lícito, sino hasta un deber imitar la actitud de resistencia del Apóstol San Pablo frente a San Pedro, primer Papa:

San Pablo resistió "cara a cara" al Papa San Pedro en cuanto a ciertas medidas sin que esto se haya considerado una rebeldía, sino un acto de amor (Gálatas 2, 11)

"Habiendo el primer Papa, San Pedro, tomado medidas disciplinarias referentes a la permanencia en el culto católico de prácticas remanentes de la antigua Sinagoga, San Pablo vio en esto un grave riesgo de confusión doctrinaria y de perjuicio para los fieles. Se levantó entonces y ´resistió cara a cara´ a San Pedro (Gal. II, 11). Este no vio, en el lance fogoso e inspirado del Apóstol de los Gentiles, un acto de rebeldía, sino de unión y amor fraterno. Y, sabiendo bien en lo que era infalible y en lo que no lo era, cedió ante los argumentos de San Pablo. Los Santos son modelos de los católicos. En el sentido en que San Pablo resistió, nuestro estado es de resistencia.

"Resistir significa que aconsejaremos a los católicos a que continúen luchando contra la doctrina comunista con todos los recursos lícitos, en defensa de la Patria y de la Civilización Cristiana amenazadas.

"Resistir significa que jamás emplearemos los recursos indignos de la contestación, y menos aún tomaremos actitudes que en cualquier punto discrepen de la veneración y de la obediencia que se debe al Sumo Pontífice, en los términos del Derecho Canónico.
"La Iglesia no es, la Iglesia nunca fue, la Iglesia jamás será una cárcel para las conciencias. El vínculo de la obediencia al Sucesor de Pedro, que jamás romperemos, que amamos con lo más profundo de nuestra alma, al cual tributamos lo mejor de nuestro amor, ese vínculo nosotros lo besamos en el momento mismo en que, triturados por el dolor, afirmamos nuestra posición. Y de rodillas, mirando con veneración la figura de S.S. el Papa Pablo VI, le manifestamos toda nuestra fidelidad.
"En este acto filial, decimos al Pastor de los Pastores: Nuestra alma es Vuestra, nuestra vida es Vuestra. Mandadnos lo que quisiereis. Sólo no nos mandéis que crucemos los brazos delante del lobo rojo que embiste. A esto nuestra conciencia se opone".

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La intrépida Resistencia del entonces Cardenal Paul Yü Pin

Aún en los años 70, tuvimos la alegría de constatar, en las gloriosas filas del episcopado chino, la resistencia intrépida del ilustre compatriota de V. Eminencia, el Emmo. Cardenal Paul Yü Pin, entonces arzobispo de Nanquín, y rector de la Universidad Católica de Taipei, en Taiwán (Cfr. “The Herald of Freedom” de 15/2/74, en despacho del “Religious News Service”).

Declaró el Purpurado a la citada agencia (como hoy ratifica V. Eminencia), que sería una ilusión esperar que la China comunista modifique su política antirreligiosa.

Corrobora tal aseveración el propio presidente Xi Jinping, el cual acentuó en el XIX Congreso del PCC que “la cultura (...) debe ser aprovechada para la causa del socialismo de acuerdo con la orientación del marxismo”; y que a causa de ello la religión debe tener una “orientación china” y adaptarse a la sociedad socialista guiada por el partido. ("The Washington Post", 18/10/2017).

Dialogar con el comunismo es una ilusión

Volviendo al Cardenal Yü Pin, hace cuarenta años él añadió: “Queremos permanecer fieles a los valores perennes de la justicia internacional (...) El Vaticano puede actuar de modo diverso, sin embargo no nos conmoveríamos mucho con ello. Pienso que es ilusoria la esperanza de que un diálogo con Pequín ayudaría a los cristianos del continente [chino]. (...) El Vaticano nada está obteniendo para los cristianos de Europa Oriental. (...) Si el Vaticano no puede proteger la Religión, no tiene mucha razón para continuar en el asunto. (...) Queremos permanecer fieles a nuestro mandato, pero somos víctimas de la represión comunista. Bajo tal acercamiento [del Vaticano con la China comunista], nosotros perderíamos nuestra libertad. Como chinos, tenemos que luchar por nuestra libertad”.

A esas lúcidas y vigorosas observaciones, que recuerdan la “resistencia cara a cara” de San Pablo a San Pedro, el Prelado agregó la emocionante previsión: “Hay una Iglesia subterránea en China. La Iglesia en la China sobrevivirá, como los primeros cristianos sobrevivieron en las catacumbas. Y eso podría significar un verdadero renacimiento cristiano para los chinos”.

Manifiestan, afirman, alevan

Siendo así, el Instituto Plinio Corrêa de Oliveira y asociaciones autónomas y hermanadas de todo el mundo, así como los miles de católicos que unen sus firmas a este mensaje de apoyo moral:

1. Manifiestan a Vuestra Eminencia, a toda la Jerarquía, al clero y pueblo católico de la China, su admiración y su solidaridad moral, en esta hora en que urge erguir la resistencia ante el Moloch comunista y la Ostpolitik vaticana. Los obispos y sacerdotes de la perseguida Iglesia clandestina en China que ahora resisten, están siendo para el mundo entero un símbolo vivo del “buen pastor que da su vida por sus ovejas”.

Nuestra Señora Emperatriz de China

2. Afirman que nutren aliento, fuerza y esperanza invencible del épico ejemplo de los actuales mártires que perseveran en China. Nuestras almas católicas aclaman a estas nobles víctimas: “Tu gloria Jerusalem, tu laetitia Israel, tu honorificentia populi nostri” (Judith 15, 10). Esos mártires constituyen la gloria de la Iglesia, la alegría de los fieles, la honra de los que continúan la lucha sacrosanta.

3. Elevan sus oraciones para que Nuestra Señora Emperatriz de la China con su desvelo de Madre socorra y dé ánimo a sus hijos chinos que luchan para mantenerse fieles a pesar de circunstancias tan cruelmente hostiles.

São Paulo, 24 de febrero de 2018
Instituto Plinio Corrêa de Oliveira

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Comentarios

  • La fe mueve montañas...

    si Xristo exhorto a creer en Él, como podemos pedirles a nuestros hermanos católicos chinos......

    que renuncien a Él por conveniencia política

    sino confiamos en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo....
    que clase de cristino católicos somos, acaso somos......

    cristiano católicos OPEN MIND

    Responder

  • Queridos hermanos de la Iglesia Clandestina en China. No es la primera vez ni será la última que nuestra Santa madre Iglesia sea perseguida, y humillada. Pero ya está escrito que sus puertas no prevalecerán ante el mal.
    Por ello envío mi fuerza y mi esperanza de que vuelvan tiempos mejores para nuestra religión católica y para nuestra amada Iglesia. Dios tenga piedad de todos los hermanos sufrientes.

    Responder

  • Un gran saludo a nuestros hermanos creyentes que luchan contra los enemigos en China. Siempre nuestra querida madre Iglesia enfrentó este tipo de luchas y siempre salió triunfante, porque ya está escrito que las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.
    Viva la Iglesia! Viva Cristo!

    Responder

  • El Cristianismo que más representa a la palabra del hombre que cambió el mundo (Jesucristo) aterra a los corruptos. Y bien es sabido que el comunismo SOLO ha generado estados políticos: totalitarios, intolerantes, censuradores, OPRESORES, CRIMINALES y CORRUPTOS. Estados políticos que se alejan del bien y de la verdad. Tienen terror a la gente que crea sus cimentos de forma de vida en esos dos principios: BIEN y VERDAD, y buscan acabar con ellos cuanto antes. Pero no solo es en el comunismo: HOY DÍA los Cristianos MOLESTAMOS, porque los políticos (la fachada-títere de corporaciones empresariales) se han hecho amos y señores de los gobiernos de toooodos los países, a los que solo les interesa UTILIZAR a la carne humana para hacerse ricos materialmente (nunca culturalmente, ni familiarmente, ni humanamente). La verdad no casa con el comercio de fabricar barato a toda costa y vender caro ooo VENDERLO TODO, aunque no se tan caro, pero sieeempre ganando algo en ello. La cosa es que fabriquemos como esclavos y compremos como tontos. LA VERDAD y EL BIEN no casa con la injusticia del enriquecimiento de unos pocos a costa de otros.
    Los Cristianos no caemos bien, porque afeamos la mala conducta de miles de “poderosos” que casi no tienen conciencia, pero que temen ese poquito de conciencia que les queda por algún lado, ¡no vaya a ser que los haga ser: honestos, honrados y que renuncien a las comodidades de la riqueza material!, lo que les obligaría a: moverse, a trabajar de verdad y a esforzarse por conseguir las cosas de forma correcta.
    No, ser rico, ser poderoso y mandar sobre otros para que te hagan el trabajo…está “muy bien” (sarcasmo), y mientras “yo tenga el poder…nadie me va a quitar esta riqueza y mando sobre otros humanos inferiores a mí que me deben servir y propiciar mi buena vida, mujeres sumisas y tapadas y riqueza”. Muchos los hay así en éste mundo: lores de la guerra, presidentes corruptos, empresarios contaminadores, fanáticos-asesinos religiosos, amos de un harén de jovencitas… Y el BIEN y la VERDAD les quitarían todo eso, por esto los Cristianos MOLESTAMOS EN TOOODO EL MUNDO CORRUPTO de HOY.

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