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Comunicado del Instituto Plinio Corrêa de Oliveira

Y los brasileños dijeron NO al lulopetismo

Domingo 4 de noviembre de 2018

Pocas veces una elección en Sudamérica suscitó tanto pánico en la izquierda internacional, sus compañeros de ruta e inocentes-útiles. Al inicio y durante largos meses, la prensa se obstinó en ignorar al candidato que se oponía al PT, además de comunicar la impresión de que el pueblo brasileño deseaba la vuelta a la presidencia del socialista Lula da Silva. Cuando el ascenso del candidato soslayado se tornó inocultable, se levantó una ola mundial de acusaciones contra él para evitar que los brasileños lo elijan, afirmando que estaban a punto de optar por un régimen fascista, liberticida y asesino. Sin embargo, el pueblo no hizo caso de aquella orquestación publicitaria, y confirmó su rechazo formal al socialismo. Presentamos a nuestros lectores el comunicado alusivo publicado por el Instituto Plinio Corrêa de Oliveira, entidad autónoma y cohermana a la nuestra.

El día 28 último —en el cual la Santa Iglesia conmemoró la Fiesta de Cristo Rey— culminó en un clima de intensa alegría en todos los cuadrantes de nuestro inmenso país. En efecto, al elegir a nuestro próximo Presidente, los brasileños confirmaron su rechazo formal a la ideología socialista-comunista enmascarada de lulo-petismo, que por 14 años asoló nuestra Nación.

El Instituto Plinio Corrêa de Oliveira (IPCO), sus directores, socios, amigos, corresponsales y simpatizantes:

a) Agradecen a Nuestra Señora Aparecida, Reina y Patrona del Brasil, por haber atendido las plegarias de millones de hijos brasileños, evitando así que este país de tan gran futuro caiga en la horrorosa situación de esclavitud a la secta roja en que hoy gime nuestra hermana Venezuela;

b) Se llenan de júbilo con sus hermanos brasileños que, agredidos por el socialismo de los últimos gobiernos, decidieron finalmente liberarse de aquellos que deseaban sumergir el Brasil en el caos, la miseria y el hambre inherentes a todas las naciones que se dejaron subyugar por el comunismo, a las cuales dimos así un bello ejemplo para que se animen a hacer lo mismo;

Una de las muchas manifestaciones populares contra el PT realizadas en Brasil

c) Recuerdan la acertada advertencia del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira, en el artículo que escribió para la “Folha de São Paulo”, el 14 de febrero de 1984: Si la izquierda fuere precipitada en la efectivización de las reivindicaciones ‘populares’ y niveladoras con que suba al poder; – si se mostrare exasperada y ácida al recibir las críticas de la oposición; –si fuere persecutoria a través de un mezquino casuismo legislativo, de la provocación administrativa o de la devastación policialesca de los adversarios, Brasil se sentirá frustrado en su apetencia de […] una vida distendida y despreocupada. En un primer momento, se distanciará de la izquierda. Después quedará resentido. Y por fin, furioso. La izquierda habrá perdido la partida de la popularidad. […] En otros términos, si los izquierdistas, ahora tan influyentes en el Estado […], en la publicidad y en la estructura de la Iglesia, no comprendieren la avidez de distensión del pueblo brasileño, dejarán de atraer y se hundirán en el aislamiento. Hablarán para multitudes al inicio silenciosas, y poco después enojadas.

Esa previsión, hecha 34 años atrás, ¡se realizó al pie de la letra!

d) Felicitan a los católicos que rechazaron la influencia de la “izquierda católica”, progenitora del Partido de los Trabajadores y de su agenda izquierdista, como declaró el propio expresidente Lula: El PT no existiría sin la ayuda de miles de sacerdotes y comunidades cristianas del Brasil. Le debe mucho al trabajo de la Iglesia, a la teología de la liberación, a los sacerdotes progresistas. Todo eso contribuyó para mi formación política, la construcción del PT y mi llegada al poder [1].

Lula da Silva, durante su "luna de miel" como presidente, flanqueado por su entonces asesor Fray Betto y el tirano Fidel Castro.

e) Alertan a nuestro pueblo bondadoso y pacato, siempre dispuesto a perdonar, sobre el hecho de que los comunistas no desistirán de volver al gobierno. No nos olvidemos de la frase del exministro José Dirceu: Es una cuestión de tiempo para que el PT tome el poder [2]. No bajemos la guardia, pues los comunistas poseen aún numerosos cargos de influencia en el gobierno.

f) Piden a los brasileños que, además del indispensable deber de vigilancia —“Vigilad y orad”, como nos enseñó Nuestro Señor Jesucristo—, recen a Nuestra Señora Aparecida para que obtenga de Su Divino Hijo luces de sabiduría, tacto y firmeza al Presidente electo, a fin de que sepa conducir a Brasil en las sendas de la Civilización Cristiana, notoriamente en los siguientes puntos:

— abolición definitiva de la “ideología de género” en los colegios, que está corrompiendo a nuestros niños;

— rechazo al denominado “matrimonio homosexual”, cuyos partidarios discriminan y acusan de “homofobia” a todos aquellos que se oponen;

— eliminación de la criminal práctica del aborto;

— respeto a la libertad individual, siempre que esté de acuerdo con los Diez Mandamientos de la Ley de Dios;

— protección de los legítimos propietarios, impidiendo las invasiones de tierras y de predios, en el campo y en las ciudades;

— extinción de cualquier proyecto de Reforma Agraria socialista e confiscatoria;

— supresión de nuevas demarcaciones de tierras indígenas y “quilombolas”;

— eliminación del ambiguo concepto de “trabajo esclavo”, frecuentemente usado como arma de la izquierda para expropiaciones de tierras;

— eliminación de todas las leyes socialistas que persiguen a los brasileños con impuestos abusivos;

— interrupción de cualquier ayuda financiera a las dictaduras “bolivarianas” de Venezuela, de Bolivia y de Cuba, además de otras, y

— prestigiar a nuestras Fuerzas Armadas y las Policías Militares, que exponen sus vidas para cohibir el crimen y la violencia.

Procediendo así, nuestros gobernantes atraerán las bendiciones de Dios sobre sí mismos y sus familias, bien como sobre todo el pueblo brasileño. Y podremos mirar con gozo nuestro cielo estrellado, agradeciendo al Creador por haber diseñado en él la Cruz del Sur, símbolo bendito de la Redención.

São Paulo, 31 de octubre de 2018.

Instituto Plinio Corrêa de Oliveira
https://ipco.org.br



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